🏆 TODO EMPEZÓ CON UNA PREGUNTA SIN RESPUESTA: LA HISTORIA SECRETA DEL LIBRO GUINNESS

Una discusión sobre aves durante una jornada de caza en Irlanda terminó dando origen a uno de los libros más famosos del mundo. En la década de 1950, Sir Hugh Beaver, entonces director general de la compañía cervecera Guinness, se enfrascó en una pregunta aparentemente sencilla: ¿cuál era el ave de caza más veloz de Europa?

El problema fue que nadie tenía una respuesta definitiva y tampoco existía un libro de consulta capaz de resolver la disputa. Aquella ausencia llevó a Beaver a imaginar una publicación que reuniera datos, marcas y récords bajo criterios verificables.

Lo que comenzó como una herramienta promocional para Guinness terminaría convirtiéndose en una institución dedicada a registrar hazañas de todo tipo.

🔎 Dos hermanos tuvieron 13 semanas para hacerlo realidad

En 1954, Beaver recurrió a los hermanos Norris y Ross McWhirter, investigadores especializados en recopilar datos para publicaciones de Londres. Su misión era transformar la idea en un libro que reuniera cifras, hechos y marcas de distintas categorías.

Guinness Superlatives quedó constituida el 30 de noviembre de 1954. La primera oficina funcionó en dos habitaciones de un gimnasio reformado en Fleet Street, Londres.

Los hermanos trabajaron durante 13 semanas y media, con jornadas de hasta 90 horas que incluían fines de semana y días festivos. El resultado fue publicado en 1955 bajo el nombre Guinness Book of Records.

El libro no pretendía ser una enciclopedia tradicional. Su propósito era reunir récords que pudieran compararse y comprobarse: velocidades, dimensiones, edades y otras marcas que hasta entonces estaban dispersas en diferentes fuentes.

La curiosidad que había provocado el proyecto tampoco quedó completamente olvidada. Guinness World Records señala que la serreta mediana sería probablemente la respuesta a aquella primera pregunta sobre el ave de caza más veloz de Europa.

🌍 De un libro a una red mundial

Con el paso de las décadas, el proyecto dejó de ser únicamente una publicación anual. Guinness World Records desarrolló oficinas en Londres, Nueva York, Beijing, Tokio y Dubái, además de una red de representantes y jueces.

Su trabajo también cambió. La organización ya no sólo recopila marcas: recibe propuestas, establece condiciones, revisa pruebas y determina si un intento cumple los requisitos necesarios para convertirse en récord.

La edición 2027, lanzada mundialmente el 10 de septiembre de 2026, mantiene esa tradición iniciada hace más de siete décadas.

Compartir
No Comments

Leave A Comment