LA GENERACIÓN Z SALE A LAS CALLES: UNA OLA GLOBAL DE PROTESTAS SACUDE CUATRO CONTINENTES
Una generación está marcando octubre de 2026. Desde Madrid hasta Delhi, desde São Paulo hasta México y La Plata, miles de jóvenes de la Generación Z han tomado las calles en los últimos días en una ola de movilizaciones que, aunque con reclamos locales distintos, comparte un mismo hilo conductor: el acceso a la vivienda, la educación, la seguridad y la defensa de la democracia.
El fenómeno no responde a una coordinación única, sino a una coincidencia de crisis que golpea con especial fuerza a los menores de 30 años.
ESPAÑA: LA VIVIENDA COMO DETONANTE
En España, la crisis habitacional se ha convertido en el epicentro de la protesta. Los sindicatos han convocado una huelga general para el próximo 11 de noviembre, la última de una serie de manifestaciones que se intensificaron tras el desalojo de Maricarmen Abasca, una vecina de Madrid de 87 años que falleció la semana pasada.
Los jóvenes denuncian que los alquileres se han casi duplicado en la última década, lo que impide la emancipación incluso con empleo. En Madrid, la ocupación de la Puerta del Sol y las marchas en más de 50 ciudades exigen topes a los alquileres y mayor protección para los inquilinos.
FRANCIA Y BÉLGICA: EDUCACIÓN Y RECORTES
En Francia, los sindicatos estudiantiles han prometido continuar las protestas por la desigualdad en la financiación educativa. Lo que comenzó en septiembre con denuncias por falta de docentes, aulas superpobladas y edificios deteriorados, se ha extendido a cientos de colegios en todo el país. Se esperan manifestaciones aún mayores para esta semana.
En Bélgica, la tensión escaló el viernes en Bruselas, cuando la policía antidisturbios utilizó cañones de agua para dispersar a manifestantes que protestaban contra los recortes presupuestarios del gobierno que afectan a la educación y a los derechos laborales.
ARGENTINA: LA UNIVERSIDAD PÚBLICA EN EL CENTRO
En Argentina la ola llegó con la 5ª Marcha Federal Universitaria del 15 de octubre, una de las más masivas del año.
Miles de estudiantes, docentes, no docentes y centrales sindicales como la CGT y las dos CTA marcharon frente al Congreso y en ciudades como Córdoba, Salta, Mar del Plata, Tandil y Río Cuarto. El reclamo concreto es que el gobierno de Javier Milei aplique la Ley de Financiamiento Universitario de 2025, que garantiza fondos para el funcionamiento de las universidades públicas y mejoras salariales.
La movilización fue precedida por tomas de facultades, como Filosofía y Letras de la UBA, clases públicas, cortes de calles y vigilias. La protesta terminó con 31 detenidos y denuncias cruzadas por el uso de gases y piedras.
BRASIL: EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA
En Brasil, el presidente en funciones Luiz Inácio Lula da Silva participó el domingo en un acto en São Paulo, organizado por estudiantes y comunidades científicas para defender la democracia y la educación pública.
Las movilizaciones estudiantiles en Río de Janeiro y otras ciudades también expresan el rechazo al fuerte desempeño en primera vuelta del senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro en la carrera presidencial.
MÉXICO: SEGURIDAD, ACOSO Y AGUA
En México, el malestar Gen Z toma otra forma: seguridad y servicios básicos.
En Guanajuato, 200 estudiantes de la Universidad de Guanajuato marcharon de blanco y en silencio por el centro de la capital tras el hallazgo sin vida de Joan Francisco Díaz, de 21 años, desaparecido desde el 28 de septiembre. «¿Y si mañana soy yo?» y «Nos falta una abeja», decían sus carteles.
En Morelos, alumnos de la Preparatoria 1 de la UAEM marcharon en Cuernavaca por el homicidio de dos compañeros y denunciaron acoso, abuso sexual y robos dentro del plantel.
En Jalisco, el detonante es el agua. El 11 de octubre, una marcha en Guadalajara por agua limpia y sin cortes terminó con 39 detenidos y enfrentamientos con la policía, en medio de denuncias de agua turbia y con olor.
A esto se suma la convocatoria de la colectiva Gen Z México para una marcha nacional en CDMX el próximo 15 de noviembre.
INDIA: EL FENÓMENO DEL «COCKROACH JANTA PARTY»
El caso más singular se da en India. La policía de Delhi cerró seis estaciones de metro mientras partidos de la oposición marchaban hacia la Corte Suprema en protesta contra una controvertida revisión de los padrones electorales.
La revisión, que según los manifestantes habría eliminado unos 130 millones de nombres, es denunciada por afectar desproporcionadamente a votantes musulmanes y de otras minorías, poco propensos a apoyar al gobernante Partido Bharatiya Janata (BJP). Tanto la comisión electoral como el BJP rechazan las acusaciones.
Las protestas están lideradas por un actor inesperado: el _Cockroach Janta Party_ (CJP), o «Partido del Pueblo Cucaracha». Fundado el 16 de mayo de 2026 por el estratega Abhijeet Dipke, nació como una respuesta satírica a unas declaraciones del presidente de la Corte Suprema, Surya Kant, quien calificó a algunos jóvenes desempleados de «cucarachas» y «parásitos».
Lo que empezó como una parodia del BJP en redes sociales, con el lema «La voz de los vagos y desempleados», se transformó en un movimiento real. Tras lograr en julio la renuncia del ministro de Educación por irregularidades en los exámenes de ingreso, el CJP ahora canaliza el descontento juvenil por desempleo, inflación y desconfianza institucional.
UN MALESTAR COMPARTIDO
Analistas coinciden en que, más allá de las causas puntuales —el alquiler en Madrid, los padrones en Delhi, el agua en Guadalajara o el presupuesto universitario en Buenos Aires—, subyace una misma pregunta generacional sobre el futuro económico y la prioridad del gasto público.
Mientras los gobiernos argumentan restricciones fiscales, los jóvenes señalan la contradicción de que sí haya recursos para otros fines. Una consigna se repite en distintos idiomas: si el pacto de «estudia, trabaja y te irá bien» ya no garantiza estabilidad.
