🚨 EL TELESCOPIO DE LA NASA QUE CAERÁ A LA TIERRA: ¿MÉXICO ESTÁ EN LA ZONA DE IMPACTO?

 

Después de casi 22 años explorando el universo, el observatorio Swift regresará sin control a la Tierra. La NASA advierte que algunos fragmentos podrían sobrevivir al descenso y que la extensa franja de reingreso incluye regiones de América. Aunque México aparece en el mapa de posibles trayectorias, no hay indicios de que el país vaya a recibir restos del aparato.

El espacio está a punto de devolver uno de los instrumentos científicos que durante más de dos décadas ayudó a observar los fenómenos más violentos del universo. El telescopio espacial Neil Gehrels Swift, de la NASA, se precipitará hacia la atmósfera terrestre alrededor del viernes 6 de noviembre de 2026, después de que fracasara una operación para prolongar su permanencia en órbita.

El observatorio pesa aproximadamente mil 500 kilogramos y su descenso se aceleró por el incremento de la actividad solar, que provocó una mayor resistencia atmosférica y una pérdida de altitud más rápida de lo previsto.

La mayor parte de su estructura se desintegrará durante el reingreso, debido a las temperaturas extremas que se generan al atravesar la atmósfera. Sin embargo, no todos sus componentes tienen garantizada esa suerte.

Brad Cenko, científico jefe de la misión, explicó que algunas piezas fabricadas con tungsteno, un metal de gran densidad, y determinados componentes del espejo podrían resistir parcialmente el descenso y llegar a la superficie.

 

🌎 ¿MÉXICO PODRÍA RECIBIR LOS FRAGMENTOS DEL TELESCOPIO?

La posibilidad de que sobrevivan restos del Swift abrió interrogantes sobre el lugar donde terminará su trayectoria. Las estimaciones contemplan una extensa zona de reingreso que comprende regiones de África, Australia, India, el sudeste asiático, Centroamérica y Sudamérica, además de amplias superficies oceánicas.

México se encuentra dentro de la región geográfica que despierta atención por la trayectoria potencial, pero eso no significa que exista una amenaza concreta para el territorio nacional.

De acuerdo con las estimaciones de los responsables de la misión, los fragmentos que logren atravesar la atmósfera probablemente terminarán en el océano. Por ahora, no existe una ubicación definitiva para el impacto ni información que permita identificar un punto específico de caída.

La Fuerza Espacial de Estados Unidos mantiene el seguimiento de la trayectoria del observatorio. La incertidumbre responde a que el comportamiento de un objeto durante su reingreso depende de múltiples factores, entre ellos su velocidad, orientación y las condiciones atmosféricas.

Por lo tanto, la presencia de México en una franja potencial no debe confundirse con una predicción de impacto.

 

🛰️ FRACASÓ EL RESCATE: EL FINAL DE UNA MISIÓN HISTÓRICA

La NASA intentó evitar la caída mediante una operación contratada a la empresa Katalyst Space. El proyecto contemplaba utilizar un dispositivo robótico de tres brazos, llamado Link, para acercarse al telescopio y realizar una maniobra que permitiera prolongar su vida útil.

El robot fue lanzado en julio, pero presentó problemas técnicos y nunca consiguió aproximarse a menos de 12 o 15 kilómetros del observatorio. La operación terminó sin cumplir su objetivo y el propio dispositivo regresó a la Tierra en septiembre.

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