🌿 TALARON MANZANOS PARA PLANTAR CANNABIS: LA APUESTA QUE CONVIRTIÓ UNA GRANJA EN APUROS EN UN NEGOCIO DE 38 MILLONES
Beak & Skiff lleva más de un siglo produciendo manzanas y 25 años elaborando sidra. Pero en 2021, Eddie Brennan, copropietario de quinta generación, decidió que el futuro de la granja no estaba en las manzanas, sino en el cannabis. «Éramos una granja en apuros», dice Brennan. «Nuestra cosecha de manzanas no nos alcanzaba. Y el cannabis era otro cultivo».
La apuesta funcionó. En 2025, su marca de sidra 1911 generó 35 millones de dólares, mientras que Ayrloom, su división de cannabis, aportó 38 millones. La marca se convirtió en la más vendida del estado de Nueva York en todas las categorías de productos, capturando aproximadamente el 5 por ciento del mercado en unidades vendidas.
🌿 DEL MIEDO A LA OPORTUNIDAD
La granja fue fundada en 1911. Durante décadas, dependió de la venta de manzanas de temporada para el 80 por ciento de sus ingresos. Dos heladas consecutivas en los años 2000 destruyeron más de la mitad de la cosecha. El padre de Brennan expandió la producción de sidra y lanzó 1911, salvando el negocio. Pero Brennan quería más.
En 2021, solicitó una licencia para cultivar cannabis, invirtió 5 millones de dólares en nuevas instalaciones y taló ocho acres de manzanos. «Cada generación cree que será la que lo pierda; el miedo es parte del plan de negocios», dice. «Nada es para siempre y hay que evolucionar constantemente».
El lema de Beak & Skiff es simple: cambiar o morir. El segundo producto legal de marihuana que se vendió en Nueva York en diciembre de 2022 fue una bolsa de comestibles de Ayrloom. Hoy, Ayrloom produce 10 mil porros al día y su línea de bebidas con THC es la más exitosa.
🧑🌾 UNA LECCIÓN QUE VIENE DEL ABUELO
Brennan no creció en la granja, pero pasaba los veranos podando manzanos. Su abuelo, Marshall Skiff, le enseñó que plantar un manzano era algo que se hacía por la próxima generación, no por uno mismo. Los manzanos tardan siete años en dar fruto. La marihuana, en cambio, produce en meses.
«A la tierra le importa un bledo tus ganancias trimestrales», dice Brennan. «Simplemente te pregunta: ¿eres digno de este lugar?» La respuesta, al parecer, fue que sí. De un huerto en apuros a la marca de cannabis más vendida del estado. Todo por haber entendido que el miedo es parte del plan de negocios.
