⚽ MESSI DICE ADIÓS A ARGENTINA ENTRE LÁGRIMAS, GOLES Y UNA NOCHE QUE YA ES HISTORIA
💔 El último baile del capitán
Lionel Messi vivió una de las noches más emotivas de su carrera al despedirse de la selección argentina frente a más de 85 mil aficionados en el estadio Monumental. El capitán cerró su etapa con la Albiceleste de la manera que mejor conoce: siendo protagonista, marcando un gol, dando dos asistencias y participando durante los 90 minutos en la victoria 3-0 sobre Benín.
Pero el resultado quedó en segundo plano. Desde antes del partido, la despedida de Messi se convirtió en una jornada cargada de emoción.
El recorrido del equipo desde Ezeiza hasta el Monumental estuvo acompañado por miles de aficionados. Ya en el estadio, Messi ingresó al campo junto a sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, mientras su esposa Antonela Roccuzzo y su madre Celia Cuccittini observaban desde un palco.
Durante el himno nacional, interpretado por el excombatiente de Malvinas Fabio Santana, el rostro de Messi reflejó la dimensión del momento. La emoción incluso le impidió cantar algunas partes. El público respondió con una ovación que convirtió el inicio del encuentro en un homenaje antes de que comenzara el último partido.
Messi, además, recibió varios regalos de la selección de Benín. Su capitán, Sessi D’Almeida, le entregó una réplica de la Estatua de la Amazona, una rosa, el banderín del equipo y una carta escrita por los jugadores. La estatuilla estaba destinada a Antonela y representaba la fuerza de las mujeres en la historia de su país.
Después llegó el último partido. Messi marcó de penal y asistió en dos ocasiones para completar una actuación que parecía imposible para una despedida: el número 10 volvió a ser el mejor jugador sobre el campo.
🥹 Un discurso que hizo llorar al Monumental
Después del encuentro llegó el momento que todos esperaban. Messi tomó el micrófono frente a una multitud que no quería dejarlo marcharse.
El futbolista recordó a su padre, habló de sus más de 20 años defendiendo la camiseta argentina y agradeció a todos los compañeros con los que compartió la etapa más exitosa de la historia reciente de la selección.
También reconoció que dejar de jugar con Argentina será uno de los dolores más grandes de su carrera. Admitió que quisiera continuar para siempre, pero que siente que llegó el momento de cerrar el ciclo.
Messi recordó especialmente todo lo vivido desde el Mundial de Qatar 2022 y destacó al grupo de jugadores con el que consiguió la Copa América de 2021 y 2024, la Finalissima, el Mundial y otros títulos.
La relación con los aficionados también ocupó un lugar central. El capitán agradeció el apoyo recibido durante años y recordó especialmente la celebración posterior al Mundial de Qatar, cuando pudo regresar al Monumental como campeón del mundo.
El cierre de sus palabras fue contundente. Messi reconoció que probablemente estaba viviendo el día más triste de su carrera y aseguró que extrañará profundamente jugar con Argentina.
Después realizó su última vuelta olímpica en el Monumental.
La despedida también tuvo momentos inesperados. El árbitro chileno Fernando Véjar le entregó las tarjetas que utilizó durante el partido y la pelota del encuentro como recuerdo. Más tarde, la cantante Soledad Pastorutti apareció en el escenario y recibió las tarjetas que el propio árbitro había regalado al capitán.
Un integrante del operativo de seguridad incluso se desmayó durante la presentación de la cantante y tuvo que ser atendido.
La noche terminó con música y homenajes. Un espectáculo de drones mostró imágenes relacionadas con la carrera de Messi, entre ellas la camiseta argentina, la Copa del Mundo, el Obelisco, el escudo de la AFA y un mensaje de agradecimiento.
El cierre musical tuvo además una sorpresa especialmente ligada a los gustos del rosarino: Sergio Torres y Darío Zanco, del Grupo Cali, se presentaron ante el público. La cumbia santafesina ha acompañado a Messi desde hace años y el propio jugador había reconocido su admiración por estos músicos.
Después de 21 años, seis títulos y una historia que incluye un Mundial, dos Copas América, una Finalissima, un Mundial Sub 20 y el oro olímpico, Messi cerró su ciclo con Argentina como comenzó muchas de sus grandes noches: con el balón en los pies y el estadio entero pendiente de él.
Esta vez, sin embargo, hubo algo diferente.
Cuando terminó el partido, Messi ya no tenía otro encuentro con la Albiceleste por delante. Solo quedaba la despedida, el abrazo con sus compañeros, la vuelta olímpica y una certeza difícil de asimilar para millones de aficionados: el último baile del capitán había terminado.
