Playa Bagdad alza la voz: activistas paran a SpaceX y exigen limpiar el Golfo
Una prueba de vuelo que SpaceX tenía prevista en Playa Bagdad, en Matamoros, fue suspendida en medio de una protesta encabezada por Conibio Global. La organización ambiental aseguró que su presencia influyó en la cancelación y denunció nuevamente la llegada de desechos espaciales a las costas de Tamaulipas.
El director de Conibio, Jesús Elías Ibarra, difundió un mensaje en el que atribuyó la suspensión a la movilización de activistas en la zona. Como parte de la protesta, arrojaron al mar una mezcla no tóxica que simulaba la sangre de fauna marina afectada por restos que, según la agrupación, provienen de explosiones y operaciones vinculadas a lanzamientos espaciales.
Conibio informó que, en recorridos recientes, ha levantado más de dos toneladas de fragmentos metálicos y partes de cohetes a lo largo de más de 40 kilómetros de playa. Entre lo encontrado mencionan tanques de propulsión, cilindros, componentes eléctricos y piezas menores acumuladas durante meses. La organización sostuvo que estas acciones buscan visibilizar lo que consideran un impacto directo en el ecosistema del Golfo de México.
Confusión por señalizaciones y reclamo diplomático
La protesta coincidió con otro episodio que elevó la tensión: la aparición de seis letreros de advertencia en Playa Bagdad que supuestamente pertenecían al Departamento de Defensa de Estados Unidos. Conibio aseguró que un equipo observó a un grupo de personas cruzar el Río Bravo en una embarcación e instalar estacas metálicas con mensajes que declaraban el área como restringida y prohibían tomar fotografías o elaborar registros gráficos.
La Secretaría de Marina retiró los señalamientos y aclaró que, tras consultas con autoridades estadounidenses, no existía confirmación de que los rótulos hubieran sido colocados por alguna dependencia oficial. La Secretaría de Relaciones Exteriores inició comunicación con la embajada de Estados Unidos y anunció revisiones técnicas a cargo de la Comisión Internacional de Límites y Aguas para determinar el origen del material.
Más tarde, Conibio reconoció el operativo de retiro y señaló que los hechos reforzaban la necesidad de aclarar las incursiones en territorio mexicano. La organización también presentó una denuncia ante Profepa por la presencia de la plataforma estadounidense L/B JILL en aguas nacionales, al considerar que su actividad puede estar ligada a la aparición de más desechos espaciales.
La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el gobierno mantiene comunicación con Estados Unidos para esclarecer los incidentes, asegurando que México busca garantizar el respeto a su territorio y a la biodiversidad del Golfo. Mientras tanto, las organizaciones ambientales insistieron en que seguirán documentando residuos y promoviendo acciones para proteger Playa Bagdad ante el incremento de proyectos aeroespaciales en la región.
