⚡ EL AUTO ELÉCTRICO QUE PODRÍA CARGARSE EN CUATRO MINUTOS YA ES UNA REALIDAD

La carrera por reducir uno de los principales inconvenientes de los autos eléctricos acaba de entrar en una nueva etapa. Geely presentó una tecnología de carga ultrarrápida apoyada en inteligencia artificial que, según sus pruebas en condiciones reales, permitió llevar un vehículo del 10 al 70 por ciento de batería en apenas 4 minutos con 30 segundos.

La tecnología, denominada Geely Smart Charging, combina un sistema de gestión mediante inteligencia artificial con una nueva generación de baterías y estaciones capaces de entregar hasta 2,250 kW de potencia. En otra prueba, los modelos Lynk & Co 10 y Zeekr 001 pasaron del 10 al 97 por ciento en 8 minutos con 40 segundos.

La cifra marca una diferencia importante frente a los tiempos de carga que todavía son habituales en muchos vehículos eléctricos. Tesla, por ejemplo, suele requerir entre 15 y 25 minutos para llevar un automóvil del 10 al 80 por ciento en sus Superchargers.

🧠 La inteligencia artificial también controla el calor

El desafío no consiste únicamente en meter más energía en menos tiempo. Una carga tan rápida genera grandes cantidades de calor y puede acelerar el desgaste de las baterías.

Geely asegura que su sistema utiliza inteligencia artificial para anticipar hasta 30 segundos antes cómo evolucionará la temperatura de la batería y ajustar automáticamente la potencia. El objetivo es mantener una temperatura promedio inferior a 55 grados Celsius y limitar los picos por debajo de 65 grados.

Para conseguirlo, la compañía desarrolló un sistema de refrigeración líquida que actúa a lo largo de toda la cadena de carga: desde la batería de almacenamiento de la estación hasta el cargador, el cable, el puerto del vehículo y el paquete de baterías.

La empresa también presentó una tecnología de restauración mediante pulsos eléctricos, diseñada para reducir parte del deterioro asociado con las cargas rápidas y aumentar hasta 20 por ciento la vida útil en ciclos de la batería, según sus propios datos.

La nueva batería Ultra Short Blade, destinada a modelos más accesibles, incorpora además cambios en la construcción de las celdas y soldaduras mediante láser. Geely afirma que este diseño reduce 10 por ciento el calor durante la carga y alcanza una tasa máxima de 6C.

🔌 El verdadero reto está fuera del auto

La velocidad alcanzada por Geely abre otra pregunta: qué infraestructura se necesita para que esta tecnología pueda utilizarse de manera masiva.

Una estación capaz de entregar 2,250 kW necesita una red eléctrica preparada para soportar una demanda enorme. Por eso, la expansión de la infraestructura se ha convertido en otra batalla tecnológica.

Geely no es la única compañía china que apuesta por cargas ultrarrápidas. BYD también desarrolla sistemas de nivel megavatio, mientras otros fabricantes trabajan con baterías capaces de recuperar casi toda su carga en menos de diez minutos.

China, además, está impulsando el despliegue de decenas de miles de estaciones de carga rápida. Otra alternativa es el intercambio de baterías: empresas como NIO utilizan estaciones donde el paquete agotado se sustituye por otro cargado en cuestión de minutos.

El objetivo es reducir la diferencia entre cargar un auto eléctrico y llenar un tanque de gasolina. La carrera, sin embargo, ya no depende solamente de conseguir más potencia: también exige controlar el calor, preservar la batería y construir una red eléctrica capaz de soportar esa nueva velocidad.

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