JESSIE INCHAUSPÉ, BIOQUÍMICA: «LA FRUTA NO ES NATURAL, ES PRODUCTO DE LA INGENIERÍA»

La fundadora de Glucose Goddess asegura que el plátano y la naranja actuales nada tienen que ver con sus versiones ancestrales, modificadas durante siglos para ser más dulces y fáciles de consumir

REDACTADO – La percepción de que las frutas ya no tienen el mismo sabor ni la misma textura que antes no es una mera sensación. Detrás de ese cambio hay décadas –incluso milenios– de intervención humana. Así lo afirma la bioquímica francesa Jessie Inchauspé, fundadora del proyecto Glucose Goddess y autora del bestseller mundial «La revolución de la glucosa».

En una reciente entrevista en el podcast The Diary Of a CEO, disponible en YouTube, la especialista encendió el debate alimentario al sentenciar: «La fruta no es natural. La fruta es producto de la ingeniería humana».

🐺 Como los perros, pero con frutas

Para clarificar su postura, Inchauspé utilizó una analogía con las mascotas. «Todas las razas de perros actuales, desde los chihuahuas hasta los golden retrievers, descienden de los lobos. Los seres humanos cruzaron lobos para crear estas diferentes razas», explicó. «Y con la fruta ocurre exactamente lo mismo».

La especialista destacó las abismales diferencias entre las frutas antiguas y las que hoy llegan a las fruterías y supermercados.

🍌 El caso del plátano: de amargo y fibroso a ultra dulce

«El plátano ancestral es pequeño, lleno de fibra, lleno de semillas y no muy dulce», describió Inchauspé. En contraste, «el plátano moderno está lleno de azúcar, bajo en fibra, y es muy fácil de comer. Eso lo debe saber la gente», sentenció.

La misma lógica aplica para las naranjas, que «ni siquiera son una fruta natural, fueron inventadas hace miles de años mediante el cruce de otras especies de frutas».

✅ Fruta entera sí, jugo no

Pese a estas modificaciones genéticas y de cultivo, la bioquímica introdujo un matiz fundamental: la fruta entera sigue siendo una opción válida dentro de una alimentación saludable.

«Una pieza de fruta entera también contiene fibra y agua», aclaró. «Por lo tanto, aunque haya sido cultivada para tener mucho azúcar, la fibra y el agua reducen la rapidez con la que el azúcar llega a nuestro torrente sanguíneo, lo que la hace más o menos aceptable para nosotros».

El punto crítico, advierte, aparece cuando la fruta se procesa y pierde su fibra. «Si tomamos una naranja y hacemos jugo de naranja, estamos descartando la pulpa. Al descartar la fibra, estás ingiriendo una cantidad muy poco natural de azúcar en tu torrente sanguíneo», explicó.

En el jugo, «no hay fibra» que sirva como protección contra el temido pico de glucosa.

📖 Quién es Jessie Inchauspé

La bioquímica francesa se formó en Matemática Aplicada en el King’s College de Londres y realizó un posgrado en bioquímica en la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos. A través de su proyecto Glucose Goddess se ha convertido en una verdadera influencer de la salud metabólica: en Instagram supera los 6 millones de seguidores.

Sus libros, centrados en el control de la glucosa a través de pequeños cambios en la alimentación, se han convertido en bestsellers internacionales.

Mientras tanto, el periodista científico argentino Federico Kukso aborda la historia y evolución de estos alimentos en su libro «Frutologías», donde explora la dimensión sensorial, simbólica y política de las frutas.

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