NI TRASTORNO NI JUEGO: POR QUÉ LOS JÓVENES SE CREEN ANIMALES 🐾
En las últimas semanas, internet se ha llenado de videos que han dejado a muchos rascándose la cabeza: personas que usan máscaras de animales, imitan sus movimientos y aseguran sentirse conectadas emocional o espiritualmente con especies no humanas. Se hacen llamar «therians». Aunque para algunos esto pueda parecer un simple disfraz o incluso un motivo de burla, los psicólogos advierten que estamos ante un fenómeno de identidad mucho más profundo que refleja las necesidades de las nuevas generaciones.
A diferencia del «cosplay», donde alguien se viste de un personaje por diversión o arte, los therians integran al animal en su propio ser. Un joven puede identificarse con un lobo gris o un gato no porque crea que físicamente es ese animal, sino porque su forma de sentir, proteger o relacionarse con el entorno encaja con el simbolismo de esa especie. Para los expertos, esto no es más que una subcultura moderna, una forma de explorar quiénes son en un mundo que a veces los hace sentir desconectados.
MÁS QUE UN DISFRAZ: UNA NECESIDAD DE PERTENECER 🐾
Contrario a lo que dictan los prejuicios en redes sociales, los especialistas en salud mental aclaran que ser therian no es un trastorno psicológico. No figura en los manuales de diagnóstico ni se considera una enfermedad. Los psicólogos comparan esta tendencia con lo que vivimos hace años con los emos, los punks o los hippies. La esencia es la misma: adolescentes y jóvenes adultos buscando desesperadamente un grupo donde encajar y una etiqueta que les ayude a entender su propio mundo interno.
Esta generación está construyendo su identidad a través de símbolos porque se siente ajena a las estructuras tradicionales. Al decir «soy un lobo», muchos jóvenes están comunicando que se sienten solitarios, protectores o simplemente diferentes. Es una herramienta de regulación emocional en una etapa de la vida donde la confusión es la regla y no la excepción. El hecho de que ahora esta búsqueda ocurra frente a cámaras y millones de seguidores es lo que genera incomodidad en los adultos, pero la raíz psicológica sigue siendo la exploración humana natural.
ENTRE LA LIBERTAD Y LA DESCONEXIÓN DE LA REALIDAD 🌳
Aunque el fenómeno es visto como una etapa normal de crecimiento y pertenencia, los expertos señalan un límite importante. Identificarse con un animal es saludable siempre y cuando no genere un aislamiento extremo o una pérdida de contacto con la realidad. El problema no es usar una máscara o correr como un felino en el parque, sino cuando esa identidad se convierte en un refugio para huir de sufrimientos profundos o de la incapacidad de convivir con otros seres humanos.
La clave, según los analistas clínicos, no es burlarse ni romantizar la tendencia, sino entender qué parte de su humanidad no están pudiendo integrar estos jóvenes. En lugar de emitir juicios hostiles, el enfoque debe estar en promover el diálogo y la aceptación de la diversidad. Al final del día, los therians nos recuerdan que todos, de una forma u otra, estamos buscando nuestro lugar en la manada.
