🐍🌱 DESCUBREN EN MÉXICO UNA SERPIENTE QUE VIVE BAJO TIERRA Y ES ÚNICA EN EL MUNDO
Un hallazgo científico volvió a colocar a México en el radar internacional de la biodiversidad. Investigadores identificaron Yakacoatl tlalli, una serpiente subterránea jamás descrita, tan distinta que no solo es especie nueva: pertenece a un género completamente desconocido hasta ahora. El descubrimiento ocurrió en la cuenca del río Balsas y contó con el respaldo de especialistas de la UNAM, la BUAP y universidades extranjeras.
El reptil es pequeño, no venenoso y pasa casi toda su vida bajo el suelo, lo que explica por qué permaneció invisible para la ciencia durante tanto tiempo. Hasta ahora solo existen tres registros: dos ejemplares hallados sin vida y uno observado brevemente antes de ser liberado.
🔬🪨 una anatomía diseñada para excavar
Yakacoatl tlalli forma parte de un grupo de serpientes fosoriales adaptadas a ambientes secos y semidesérticos. Sin embargo, presenta rasgos poco comunes: reducción de escamas en la cabeza, huesos del cráneo fusionados para facilitar el avance bajo tierra, una escama frontal en forma de pala y ojos relativamente grandes.
El detalle decisivo fue el análisis de sus órganos reproductivos, cuyas formas no coinciden con las de ningún otro linaje conocido. Esa diferencia permitió confirmar que se trataba de un género completamente nuevo.
En uno de los ejemplares se encontró la cola de un alacrán, lo que sugiere una dieta basada en artrópodos del suelo, aunque también podría alimentarse de insectos o lombrices.
🌵📉 conservación y preguntas abiertas
La región donde habita es rica en endemismos, pero también vulnerable al cambio de uso de suelo, la pérdida de hábitat y las variaciones extremas de temperatura. Los científicos advierten que incluso ligeros aumentos térmicos pueden afectar gravemente a especies subterráneas.
Por ahora se desconoce su población real, reproducción y comportamiento estacional. Equipos de la UNAM continúan realizando muestreos, mientras asociaciones civiles desarrollan programas de educación ambiental con comunidades locales.
El descubrimiento abre nuevas líneas de investigación y recuerda que, incluso en territorios ya explorados, siguen apareciendo formas de vida que obligan a repensar lo que sabemos sobre los ecosistemas del país.
