💳🧩 ADULTEZ EN PAUSA: LA GENERACIÓN Z PONE NUEVA EDAD A MADURAR
Para los jóvenes nacidos entre finales de los noventa y la primera década del siglo, cumplir la mayoría de edad legal ya no significa entrar automáticamente a la vida adulta. Hoy, ese punto de quiebre se ha desplazado hacia finales de los veintes, cuando la independencia económica comienza a sentirse real.
📊 LOS 27 AÑOS COMO NUEVA FRONTERA DE LA MADUREZ
Un estudio realizado por Life Happens junto con Talker Research, basado en respuestas de dos mil personas, revela que la Generación Z sitúa la adultez alrededor de los 27 años. El 71 por ciento considera que hoy es más difícil ser adulto que hace 30 años, y el 72 señala al alto costo de vida como el principal obstáculo.
Para este grupo, la adultez se define menos por la edad y más por la autosuficiencia: 56 por ciento la asocia con poder pagar sus propios gastos, 45 por ciento con no depender económicamente de otros y 46 por ciento con salir del hogar familiar. Además, 42 por ciento admite que la vida adulta resulta más compleja de lo que imaginaba, y 11 por ciento asegura que ni siquiera después de los 18 se siente realmente adulto.
El acceso a vivienda y la posibilidad de formar una familia aparecen como metas lejanas. Casi la mitad considera inalcanzable comprar una casa, mientras que 39 por ciento descarta tener hijos por razones económicas.
💳 RESPONSABILIDADES FINANCIERAS ANTES QUE HITOS SOCIALES
Aunque la adultez se percibe como algo postergado, la Generación Z toma decisiones financieras importantes más temprano que generaciones previas. Muchos comienzan a ahorrar, contratan seguros de vida y piensan en su jubilación desde los 22 años, varios años antes de lo que lo hicieron millennials, generación X o baby boomers.
El 53 por ciento ve el seguro de vida como un símbolo claro de madurez, lo que refleja una mentalidad más preventiva frente al futuro. A diferencia de cohortes anteriores, que vinculaban la adultez con casarse o consolidar una carrera, los jóvenes actuales priorizan estabilidad económica, autonomía y capacidad de enfrentar gastos propios.
Este cambio muestra una redefinición de los ritos tradicionales de paso: en un contexto marcado por la incertidumbre, ser adulto ya no es cuestión de calendario, sino de lograr equilibrio financiero en un entorno cada vez más exigente.
