EL NITRÓGENO: LA CLAVE SECRETA QUE DUPLICA LA VELOCIDAD DE RECUPERACIÓN DE LOS BOSQUES TROPICALES
Un estudio pionero, el mayor experimento de restauración ecológica realizado en Centroamérica, ha revelado un factor transformador: el nitrógeno en el suelo puede hacer que los bosques tropicales se recuperen al doble de velocidad tras la deforestación. La investigación, liderada por la University of Leeds y publicada tras 20 años de seguimiento en 76 parcelas, demuestra que este nutriente no solo acelera el crecimiento de los árboles, sino que potencia drásticamente su capacidad para capturar carbono, una baza crucial en la lucha contra el cambio climático.
El hallazgo es tan contundente como revelador: una carencia global de nitrógeno podría estar limitando la captura anual de hasta 690 millones de toneladas de CO₂, equivalente a las emisiones de dos años del Reino Unido. «Es posible acelerar la captura y el almacenamiento de gases de efecto invernadero a través de la restauración si gestionamos bien los nutrientes», afirma el autor principal, el doctor Wenguang Tang.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA: FERTILIZACIÓN INTELIGENTE, NO QUÍMICA INTENSIVA
El estudio, sin embargo, lanza una advertencia crucial. Aunque usó fertilizantes para aislar el efecto del nitrógeno, desaconseja totalmente su uso intensivo en bosques tropicales por el riesgo de aumentar las emisiones de óxido nitroso, un gas de efecto invernadero aún más potente que el CO₂.
La solución no está en los sacos de fertilizante, sino en estrategias ecológicas e inteligentes: priorizar la plantación de árboles leguminosos (que fijan nitrógeno naturalmente) o seleccionar para reforestar aquellas zonas donde la contaminación atmosférica ya haya enriquecido el suelo con este nutriente. Este enfoque de «fertilización natural» maximiza los beneficios minimizando los riesgos, ofreciendo una herramienta poderosa y sostenible para potenciar los proyectos de restauración.
La relevancia de este descubrimiento es inmediata. Tras la COP30 en Brasil y la creación del fondo «Tropical Forest Forever Facility», la gestión del nitrógeno se erige como una palanca concreta para que las inversiones en reforestación logren un impacto climático mucho mayor y más rápido. La ciencia ha señalado un acelerador oculto en el suelo; ahora, la política y la gestión forestal tienen la clave para activarlo.
