Grave accidente ferroviario en España deja más de 20 muertos en Córdoba

Un trágico accidente ferroviario ocurrido en la tarde de este martes en el municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, al sur de España, ha provocado al menos 21 personas fallecidas y cerca de un centenar de heridos, 25 de ellos en estado grave, tras el descarrilamiento de dos trenes que circulaban por una de las principales líneas que conectan Andalucía con Madrid.

El siniestro se inició cuando un tren de larga distancia de la compañía Iryo, que realizaba el trayecto Málaga–Madrid con destino a la estación de Puerta de Atocha, descarriló por causas que aún se investigan. Dos de sus vagones volcaron e invadieron la vía contigua, lo que desencadenó posteriormente el descarrilamiento de un tren de alta velocidad Alvia que cubría la ruta Madrid–Huelva y que, pese a activar una frenada de emergencia, no pudo evitar salirse de la vía.

De acuerdo con la información preliminar difundida por Adif, el accidente se produjo alrededor de las 19:45 horas, cuando el tren de Iryo transportaba a 317 pasajeros. La invasión de la vía paralela resultó determinante para el segundo siniestro, en el que varios vagones del Alvia también volcaron tras el impacto.

Los momentos posteriores al accidente estuvieron marcados por el caos y la confusión. Pasajeros relataron lo sucedido en tiempo real a través de redes sociales, compartiendo imágenes y vídeos desde el interior de los vagones, donde se produjo un corte de electricidad, se rompieron ventanas y se detectó presencia de humo. “Hay personas heridas y están pidiendo un médico”, escribió uno de los viajeros. El periodista de RTVE Salvador Jiménez, que viajaba en uno de los trenes, describió el impacto como “similar a un terremoto”.

La Guardia Civil confirmó inicialmente varias víctimas mortales, aunque la cifra fue aumentando conforme avanzaban las tareas de rescate. Aún no se ha determinado cuántas personas permanecen atrapadas en los vagones volcados. Fuentes ferroviarias indicaron que algunos pasajeros tuvieron que ser evacuados por las ventanas, mientras que un miembro de la tripulación quedó atrapado en la cafetería del tren, requiriendo la intervención de los bomberos.

Hasta el lugar del accidente se desplazaron numerosos efectivos de emergencias, sanitarios, Guardia Civil y responsables de la gestión ferroviaria. El servicio de Emergencias desplegó unidades UVI móviles, equipos de cuidados críticos y un dispositivo logístico especial, mientras que Cruz Roja activó recursos de apoyo para los afectados y sus familiares.

Todos los hospitales de la provincia de Córdoba fueron puestos en alerta para atender a los heridos, y otras comunidades autónomas, como Madrid, ofrecieron apoyo sanitario ante la gravedad del suceso. El tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía quedó suspendido, y los trenes en circulación fueron desviados a sus estaciones de origen.

En el ámbito político, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, informó desde el Centro de Gestión de Red H24 de Adif que seguía de cerca la evolución del accidente. Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, expresó su preocupación y solidaridad con las víctimas y sus familias.

Las autoridades han solicitado a la población evitar desplazamientos innecesarios a la zona del siniestro y extremar las medidas de seguridad para no dificultar las labores de rescate, que continúan mientras se investigan las causas de uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en los últimos años.

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