Condenan a prisión a los responsables de talar el emblemático árbol de Robin Hood en Reino Unido

Dos hombres fueron condenados a cuatro años y tres meses de prisión en Inglaterra por talar el famoso árbol de Sycamore Gap, ubicado junto al Muro de Adriano. Además, recibieron seis meses adicionales por los daños causados a esta antigua fortificación romana, reconocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Daniel Graham, de 39 años, y Adam Carruthers, de 32, reconocieron su culpabilidad tras haber negado los hechos durante el juicio. Según la investigación, condujeron por la noche unos 50 kilómetros en medio de una tormenta para llegar al lugar, donde cortaron el árbol en menos de tres minutos. Uno de ellos grabó la escena con su celular, y luego compartieron la grabación y mensajes jactándose del acto, que describieron como “salvaje”.

Durante la audiencia, la jueza Christina Lambert señaló que el delito fue cometido con alto grado de planificación y sin justificación válida. Desestimó la defensa de ambos, quienes alegaron depresión y consumo de alcohol. El tribunal también ordenó confiscar el vehículo y el teléfono utilizados en el crimen.

El Sycamore Gap era un símbolo natural del norte de Inglaterra, célebre por su aparición en la película Robin Hood: Príncipe de los Ladrones (1991). Estaba ubicado en una depresión natural del paisaje de Northumberland y era considerado uno de los árboles más fotografiados del Reino Unido. Había sido elegido Árbol del Año en 2016, y era un lugar significativo para caminantes, fotógrafos y personas que realizaban homenajes o despedidas simbólicas.

Un símbolo perdido y el intento por restaurar su memoria

El National Trust, organización encargada del patrimonio británico, calificó la tala como un acto incomprensible que causó tristeza en todo el país. El gerente de la institución, Andrew Poad, destacó que el árbol era un lugar especial para muchas personas: sitio de bodas, recuerdos familiares y reflexiones personales.

La caída del árbol causó además daños al Muro de Adriano, construido por los romanos en el siglo II. Los acusados, conocidos como expertos en manejo de árboles, también fueron señalados por llevarse un trozo del tronco como trofeo.

A pesar del daño, nuevas esperanzas han surgido. El National Trust reportó que han brotado retoños del tocón, y también se han cultivado 49 nuevos árboles a partir de sus semillas. Se prevé que sean plantados en parques, hospitales y escuelas durante el próximo invierno.

Parte del tronco original ha sido transformado en una escultura interactiva por el artista Charlie Whinney. La pieza, instalada en el centro del Parque Nacional de Northumberland, busca rendir homenaje a lo perdido y mantener viva la memoria del árbol como símbolo de conexión con la naturaleza.

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