Chichén Itzá amplía restricciones durante Semana Santa
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) implementó un nuevo cerco de protección alrededor del Templo de Kukulkán en Chichén Itzá. La barrera, ubicada ahora a 10 metros de la pirámide (antes a 6 metros), busca prevenir daños al patrimonio durante la temporada vacacional.
Esta medida responde a incidentes recientes donde turistas, principalmente extranjeros, han violado las restricciones. En marzo, un visitante alemán burló la vigilancia y subió ilegalmente la estructura durante el equinoccio de primavera.
Refuerzan vigilancia en zona arqueológica
El INAH destacó que la nueva delimitación permitirá mejor visibilidad para los elementos de seguridad. Personal de la Guardia Nacional reforzará la vigilancia para evitar nuevos accesos no autorizados a la pirámide, considerada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Aunque la medida temporal afectará la experiencia tradicional de escuchar el eco del quetzal al aplaudir frente a la estructura, las autoridades evalúan retirar la valla posteriormente. El instituto hizo un llamado a los visitantes a respetar las áreas restringidas para preservar este importante legado cultural.
