Díaz-Canel urgió a frenar lo que llamó “un crimen” contra Cuba y demandó una respuesta global
Durante su llamado, el mandatario subrayó la necesidad de promover la solidaridad, la cooperación entre países, la defensa de la soberanía y el multilateralismo como claves para enfrentar la situación.
El canciller Bruno Rodríguez se sumó a las críticas, rechazando la ayuda humanitaria recién ofrecida por Washington —un paquete de seis millones de dólares— al considerarla insuficiente y motivada por intereses políticos.
Rodríguez también cuestionó la negativa de Estados Unidos a renovar el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas con Rusia, interpretándola como una señal de una política exterior belicista.
Ambos funcionarios reafirmaron el compromiso de Cuba con instrumentos internacionales como el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, que, según ellos, es fundamental para evitar un futuro dominado por la violencia y la imposición de una potencia sobre otras.
Asimismo, la Feria Internacional del Libro de La Habana, que tenía a Rusia como invitado de honor, fue aplazada debido a la “situación extraordinaria” que vive el país en medio de este clima de tensiones crecientes tras la escalada de acciones de Estados Unidos contra la isla.
