Delcy Rodríguez refuerza su seguridad con un veterano de la inteligencia venezolana
Caracas. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, nombró al general en jefe del Ejército Gustavo González López como nuevo comandante del Regimiento Guardia de Honor Presidencial, responsable de la seguridad de la jefa del Estado, y como director de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, organismo especializado en tareas antiterroristas y de contraespionaje.
La designación se produce días después del asalto y secuestro del presidente Nicolás Maduro, atribuido a una agresión militar de Estados Unidos, hecho que abrió una ola de especulaciones sobre posibles reacomodos en la cúpula de seguridad del Estado. No obstante, fuentes cercanas al Ejecutivo subrayan que González López es un funcionario de larga trayectoria dentro del gobierno y cuenta con la plena confianza de la actual mandataria.
Algunas versiones han interpretado el relevo como una señal de distanciamiento con el entorno militar de Maduro, argumento sustentado únicamente en que la operación contra el presidente evidenció una vulneración en su esquema de seguridad. Hasta este martes, tanto la Guardia de Honor Presidencial como la DGCIM estaban bajo el mando del mayor general Javier Marcano Tábata, quien asumió ambos cargos en octubre de 2024 tras haber encabezado la Milicia Nacional Bolivariana el año previo.
Durante la mayor parte del mandato de Maduro, estas instancias fueron dirigidas por un solo oficial, el mayor general Iván Hernández Dala, hoy presidente de la estatal telefónica Cantv. Tanto Hernández Dala como Marcano Tábata han sido sancionados por el gobierno de Estados Unidos debido a su papel al frente de la DGCIM, bajo señalamientos de presuntas violaciones a derechos humanos.
González López no es ajeno a los círculos de poder en Venezuela. Ocupó cargos relevantes durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Colaboró con Diosdado Cabello cuando este fue ministro de Infraestructura entre 2003 y 2006, y posteriormente presidió el Metro de Caracas hasta 2008, cuando Chávez lo reincorporó a funciones militares como comandante de la 5ª División de Infantería de Selva. En 2011 fue designado comandante general de la Milicia Nacional Bolivariana, cargo que ejerció hasta julio de 2013.
Ya bajo el mandato de Maduro, dirigió el Servicio Bolivariano de Inteligencia en dos periodos, de 2014 a 2018 y de 2019 a 2024. Durante parte del primero, también fungió como ministro de Relaciones Interiores sin abandonar la conducción directa de la inteligencia. Precisamente en el breve lapso en que no estuvo al frente del SEBIN se produjo el intento de golpe de Estado del 30 de abril de 2019, cuando el organismo estaba bajo el mando del general Manuel Christopher Figuera, quien se sumó a la conspiración y facilitó la liberación del opositor Leopoldo López.
Como jefe del SEBIN, González López tuvo un papel central en la captura de los mercenarios estadounidenses que intentaron ingresar a Venezuela el 3 de mayo de 2020, durante la llamada Operación Gedeón.
El SEBIN depende de la Vicepresidencia de la República desde 2012, por lo que González López trabajó directamente bajo la conducción de Delcy Rodríguez durante su segunda gestión al frente del organismo. Fuentes del Ejecutivo lo identifican como uno de los hombres de mayor confianza de la hoy presidenta encargada.
Esa cercanía se reforzó en noviembre de 2024, cuando González López fue incorporado a la estatal petrolera Pdvsa como intendente de Asuntos Estratégicos y Control de Producción, nombramiento realizado por Delcy Rodríguez, quien entonces se desempeñaba como ministra de Hidrocarburos.
Analistas del área de seguridad consideran que la reciente designación no representa una ruptura, sino la continuidad de un esquema en el que González López ha sido una pieza clave durante más de una década, ligado a labores de inteligencia de alto nivel a lo largo de la presidencia de Maduro.
El general ha sido sancionado por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado de Estados Unidos, así como por Canadá, Panamá y la Unión Europea, que lo consideran un actor central del aparato de poder del chavismo.
Especialistas consultados sostienen que el cambio debe leerse en dos sentidos complementarios: por un lado, la práctica habitual de que un nuevo mandatario renueve su guardia presidencial, y por otro, la decisión de Rodríguez de encomendar esa responsabilidad a un funcionario de su entera confianza.
Las versiones que apuntan a una destitución de Marcano Tábata por un supuesto “fracaso” en la protección de Maduro carecen de sustento, señalan analistas. Incluso han circulado rumores sobre su presunto arresto, aunque hasta el cierre de esta edición no existía información oficial que confirmara esa versión.
