Estados Unidos exhibe la crisis del Tricolor: mismos rivales, resultados opuestos

La última Fecha FIFA del año dejó una comparación incómoda para México. Mientras Estados Unidos cerró con dos triunfos sólidos, incluida una goleada 5-1 sobre Uruguay y un 2-1 frente a Paraguay, el Tricolor volvió a tropezar ante esos mismos rivales. La derrota ante Paraguay y el empate sin goles con Uruguay encendieron las alarmas y provocaron abucheos en Torreón, donde la afición volvió a mostrar su molestia con el equipo.

El proyecto de Javier Aguirre atraviesa su momento más frágil. México no gana desde el 7 de julio, cuando conquistó la Copa Oro frente a Estados Unidos. Desde aquella noche, el equipo ha acumulado empates, derrotas y dudas sobre su funcionamiento. La falta de gol, la irregularidad defensiva y las decisiones tácticas han profundizado una crisis que no parecía inminente hace apenas unos meses.

Estados Unidos, en contraste, vive una etapa de estabilidad. Acumula cinco partidos sin perder y mostró una versión contundente ante Uruguay, una selección de jerarquía que no pudo contener la intensidad y el orden del conjunto estadounidense. Desde la Final de la Copa Oro, solo ha perdido un encuentro, ante Corea del Sur, y ha sostenido una línea ascendente que refleja continuidad y trabajo.

Los mismos rivales, resultados opuestos

Uno de los puntos más reveladores de este contraste es que ambas selecciones enfrentaron a prácticamente los mismos adversarios en los últimos meses: Uruguay, Paraguay, Ecuador, Japón y Corea del Sur. La diferencia en resultados es abismal. México terminó esa serie con cuatro empates y una derrota, mientras Estados Unidos sumó tres victorias, un empate y una derrota.

Los marcadores refuerzan la preocupación sobre el desempeño mexicano. El Tricolor cayó ante Paraguay, igualó sin goles contra Uruguay y Japón, empató con Ecuador y Corea del Sur y fue goleado por Colombia en un partido que evidenció fallas estructurales. Es un ritmo que no se corresponde con el potencial del plantel ni con las expectativas de un país que mira siempre hacia la siguiente Copa del Mundo como una oportunidad de reivindicación.

Estados Unidos, por su parte, derrotó con autoridad a Uruguay y Paraguay, superó a Japón, igualó con Ecuador y solo cedió ante Corea del Sur. Sus números transmiten una inercia positiva que contrasta con la incertidumbre mexicana.

Un cierre que obliga a reflexionar

El panorama obliga a una revisión profunda. Más allá de los resultados, la Selección Mexicana enfrenta cuestionamientos sobre su estilo de juego, la renovación del plantel y la claridad del proyecto rumbo a los próximos compromisos internacionales. La distancia que hoy marca Estados Unidos no es definitiva, pero sí un llamado urgente a replantear caminos.

México cierra el año buscando respuestas en un contexto en el que otros avanzan con pasos firmes. La afición sigue esperando señales de cambio mientras el Tricolor intenta reconstruirse antes de que la competencia vuelva a exigirle resultados.

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