🏭 LA INDUSTRIA MEXICANA TOMA FUERZA: JULIO REGISTRA SU MEJOR AVANCE EN CASI TRES AÑOS
La actividad industrial en México aceleró en julio y alcanzó su mejor desempeño anual en 33 meses, impulsada principalmente por la construcción y por una recuperación de las manufacturas que llevaba meses haciéndose esperar.
De acuerdo con el Indicador Mensual de la Actividad Industrial del Inegi, el sector avanzó 2.4 por ciento anual en julio. En términos mensuales, el crecimiento fue de 0.5 por ciento frente a junio, con lo que acumuló dos meses consecutivos al alza.
🏗️ La construcción se convierte en el motor
La construcción fue el principal soporte del avance industrial, con un crecimiento anual de 6.7 por ciento, superior al 4.2 por ciento registrado en junio. Dentro del sector, la edificación avanzó 7.3 por ciento, los trabajos especializados 7.1 por ciento y las obras de ingeniería civil 2.9 por ciento.
En la comparación mensual, la construcción creció 0.9 por ciento. La manufactura también contribuyó con un avance de 0.7 por ciento, mientras la minería retrocedió 1.8 por ciento y el sector de electricidad, agua y gas no presentó variación.
El resultado representa un respiro para la industria después del bache registrado entre 2024 y 2025. Sin embargo, todavía no alcanza los niveles máximos observados en 2023.
📈 Las manufacturas rompen una larga racha negativa
Uno de los datos más relevantes estuvo en las manufacturas, que crecieron 1.3 por ciento anual y rompieron una racha de 12 meses consecutivos de contracciones.
El impulso llegó especialmente de la fabricación de equipo de cómputo y componentes electrónicos, que aumentó 13.5 por ciento, su mayor crecimiento en 43 meses. También destacó la fabricación de productos derivados del petróleo y carbón, con un avance de 14.4 por ciento.
La fabricación de equipo de transporte tuvo un crecimiento mucho más modesto, de 0.7 por ciento, pero significó su primera expansión después de 19 meses consecutivos de caídas.
Para los analistas, la recuperación manufacturera todavía debe demostrar que puede mantenerse. La confianza empresarial y la inversión fija continúan débiles, mientras la revisión del T-MEC y las medidas arancelarias de Estados Unidos representan riesgos para las plantas vinculadas al comercio exterior.
En el acumulado de enero a julio, la actividad industrial registra un crecimiento de 0.4 por ciento. La minería avanzó 3.5 por ciento y la construcción 2.8 por ciento, mientras las manufacturas acumulan un retroceso de 0.7 por ciento.
Así, julio deja una fotografía más alentadora para la industria mexicana, pero todavía no definitiva: hay recuperación, aunque su fuerza y duración dependerán de que la construcción mantenga el paso y las manufacturas logren sostener el repunte.
