LA CIRUJANA DE 92 AÑOS QUE SIGUE OPERANDO EN LA INDIA
En el sur de India, específicamente en Hyderabad, la Dra. Suri Srimathi continúa su jornada laboral como ginecóloga a los 92 años de edad. La médica, graduada en 1958, suma seis décadas de ejercicio profesional y no contempla la jubilación como un paso inmediato. Su rutina diaria comienza a las 5:30 de la mañana con la práctica de yoga, tras lo cual conduce su propio automóvil hasta la clínica que instaló en su vivienda o hacia los hospitales con los que colabora. Mantiene su actualización leyendo revistas médicas y realiza cirugías con regularidad. Se estima que ha asistido el nacimiento de más de 200,000 bebés a lo largo de su carrera.
La vocación de la doctora tuvo un origen trágico. Durante su niñez, sus hermanos enfermaron gravemente de viruela, lo que la impulsó a estudiar medicina. Sin embargo, en la India de la década de 1950, la decisión de una mujer de formarse en esta área y manipular cadáveres en la morgue era considerada un tabú. Su familia directa sufrió un aislamiento total por parte de sus parientes debido a esa elección. Pese a ello, se graduó como médica en 1958 y obtuvo la maestría en ginecología y obstetricia por la Universidad de Osmania en 1965.
Otro suceso marcó su especialización. Al inicio de su profesión, una mujer embarazada y su bebé fallecieron después de viajar largos kilómetros en una carreta de bueyes sin recibir atención oportuna. Aquella experiencia la orientó de manera definitiva hacia la salud materna. En 1959, ya como médica en un hospital gubernamental con escasez de personal, realizó su primera cesárea de emergencia a una niña de 15 años, actuando al mismo tiempo como cirujana, anestesióloga y pediatra.
Durante más de 35 años, la Dra. Srimathi trabajó en el sector público de salud en Hyderabad, liderando los servicios de ginecología en hospitales clave como el Niloufer Hospital, el Osmania Medical College y el Gandhi Medical College. Al retirarse del sistema estatal en 1999, abrió una clínica en su propia casa, donde atiende partos de alto riesgo, y también colabora en el Sagarlal Memorial Hospital. Su trayectoria le ha permitido atender a tres generaciones de mujeres de una misma familia.
En entrevistas con medios locales, la doctora ha contrastado la evolución de la práctica obstétrica en India.
Décadas atrás, era común atender el decimotercer parto de una misma pareja o asistir a niñas menores de edad, sin que la comodidad o salud de la madre fueran consideradas prioritarias.
Actualmente, celebra que la edad de matrimonio ha aumentado, las familias son más reducidas, las muertes maternas han disminuido drásticamente y las mujeres ejercen una autonomía mucho mayor sobre sus embarazos.
La doctora sostiene que la medicina es su propósito de vida y que no puede negarse a ayudar a quienes buscan su atención. Su historia, difundida recientemente por la BBC News Mundo, la posiciona como una de las ginecólogas en activo más longevas de India.
