🦆 «ES MUCHO ABUSO»: EL IMPI CONFIRMA QUE LA MARCA DEL PATO MERLÍN ES DE LA FAMILIA GÓMEZ

El director del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, Vidal Llerenas, confirmó que la marca del famoso «pato mundialista» pertenece a la familia de Carla Ivette Gómez. «Es un hecho público y notorio» que Merlín es una mascota de la familia Gómez, «a quien pertenece la marca», aseguró en redes sociales. La dueña del pato había denunciado el «abuso» de empresas que «lucraron» con su imagen sin permiso.

El fenómeno viral de Merlín se desató el 11 de junio en el Centro Histórico de la Ciudad de México, cuando la familia Gómez salió a vender refrescos y aguas acompañados del ave, que portaba la camiseta de la Selección Mexicana. La imagen del pato caminando entre aficionados se volvió viral en cuestión de horas. Lo que comenzó como un acompañante en el negocio familiar se convirtió en el símbolo más entrañable del Mundial 2026.

📝 CUATRO SOLICITUDES AJENAS INTENTARON ADELANTARSE

La familia Gómez, originaria de Tláhuac, acudió el lunes al IMPI para registrar al ave. «Necesito registrarlo ya porque es mucho abuso y están abusando con una familia humilde», afirmó Carla Ivette en entrevista con EFE. Desde el 17 de junio, ya existían cuatro solicitudes de registro ajenas, incluyendo una de una persona en Yucatán que quería registrar frases como «El Pato Merlín» y «El Pato de la Suerte» para usarlas en decenas de giros comerciales, incluso publicidad política.

El expediente de la solicitud incluía un diseño con un pato con playera verde y el Calendario Azteca al fondo, y pretendía usar la marca en servicios de publicidad, marketing y promoción de campañas electorales. La familia Gómez, que nunca imaginó que su mascota se volvería un fenómeno nacional, se vio obligada a actuar rápido para proteger su identidad.

⚖️ REGISTRAR UNA MARCA NO ES AUTOMÁTICO

Presentar una solicitud no garantiza automáticamente la obtención de la marca. El IMPI debe revisar cada expediente, analizar antecedentes y evaluar posibles conflictos antes de emitir una resolución. El proceso puede extenderse durante varios meses. La confirmación del IMPI de que la marca pertenece a la familia Gómez representa un respaldo clave para la dueña original, que busca proteger la identidad del personaje viral.

El caso de Merlín ilustra la velocidad con la que un fenómeno viral puede adquirir valor comercial. En cuestión de semanas, el pato pasó de caminar con playera del Tri por el Centro Histórico a ser embajador del Mundial en la Ciudad de México y huésped de la presidenta Sheinbaum. La fama del «pato mágico» —así llamado por su nombre basado en el legendario mago— llegó a las puertas de la FIFA y a Palacio Nacional.

Ahora, con el respaldo del IMPI, la familia Gómez busca proteger su identidad frente a quienes intentaron adelantárseles. «¿En qué momento nos pidieron permiso?», reclamó Gómez. Porque si un pato con playera puede volverse viral, también puede convertirse en marca. Y en México, las marcas se defienden. El pato Merlín ya tiene su lugar en la historia del Mundial 2026 y ahora también en la del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

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