¿ERES CLASE ALTA, MEDIA O BAJA? ASÍ TE CLASIFICA EL INEGI 📊🏠
La población mexicana se divide en tres grandes grupos sociales según ingresos, educación y condiciones de vida. De acuerdo con datos oficiales, la mayoría de las personas pertenece a la clase baja, seguida por la clase media, mientras que solo un porcentaje mínimo forma parte de la clase alta. Esta clasificación no se basa únicamente en cuánto dinero entra al hogar: también considera el tamaño de la familia, el nivel de estudios, el tipo de empleo y ciertos patrones de consumo.
Más allá de los números, el panorama revela un país desigual, donde millones de hogares enfrentan retos diarios para cubrir necesidades básicas, la clase media busca estabilidad y un sector reducido concentra los ingresos más altos.
CLASE ALTA Y CLASE MEDIA: INGRESOS, EDUCACIÓN Y PERFIL 🏙️💼
En la clase alta predominan familias pequeñas, con un promedio de poco más de dos integrantes y una edad cercana a los 40 años. El ingreso mensual ronda los 78 mil pesos y la mayoría cuenta con estudios universitarios. En muchos hogares hay personas en puestos directivos o de mando, e incluso empleos dentro del sector público. El gasto suele concentrarse en consumo fuera del hogar y pagos de tarjetas de crédito.
La clase media, por su parte, tiene ingresos promedio de poco más de 22 mil pesos mensuales y hogares de alrededor de tres personas. Predominan los empleos formales y un nivel educativo de preparatoria o carrera técnica, aunque cerca de la mitad cuenta con al menos un adulto con estudios superiores. Este grupo suele debatirse entre el acceso a ciertos servicios privados y la presión constante del costo de vida.
CLASE BAJA: INGRESOS LIMITADOS Y DESAFÍOS COTIDIANOS 🌾🧾
En la clase baja, el ingreso promedio del hogar es cercano a los 11 mil pesos. Las familias son más numerosas y el promedio de escolaridad apenas rebasa la secundaria incompleta. Una minoría logra acceder a estudios superiores. Gran parte del gasto se destina a transporte, educación y necesidades básicas, lo que deja poco margen para el ahorro o emergencias.
Especialistas señalan que la clase social no es solo una condición económica, sino también cultural. La forma de vivir, consumir y proyectar el futuro pesa tanto como el ingreso. En ese cruce entre números y experiencias se dibuja un México diverso, donde la movilidad social sigue siendo un reto abierto.
